Banco Hipotecario anunció la extensión del plazo para la financiación de viviendas industrializadas y modulares, pasando de seis a ocho años para el período de devolución del crédito. Esta modificación busca ampliar el acceso al financiamiento para las familias que optan por este tipo de construcción, reflejando una adaptación de la oferta crediticia a la evolución del mercado.
Con este cambio, el plazo de devolución se extiende de 72 a 96 meses, lo que permite a los solicitantes acceder a un mayor monto sin necesidad de acreditar ingresos más altos. Aunque el banco no precisó detalles sobre las tasas de interés, los montos máximos o el porcentaje del valor de la vivienda que puede ser financiado, la medida enfatiza la intención de apoyar la expansión del sistema de viviendas modulares en el país.
Impulso al mercado de viviendas industrializadas
El programa de créditos para viviendas modulares reúne actualmente a más de 145 empresas distribuidas a nivel nacional, que ofrecen distintas alternativas para construcción. Desde Banco Hipotecario destacaron que la iniciativa es parte de una estrategia para proporcionar soluciones de financiamiento que respondan a las necesidades concretas de las familias que eligen esta modalidad.
“El mercado de viviendas industrializadas y modulares sigue creciendo y queremos acompañar ese desarrollo con soluciones de financiamiento que respondan a las necesidades de las familias.”
Banco Hipotecario
La ampliación del plazo emerge en un contexto donde el mercado inmobiliario busca alternativas ágiles y accesibles que reduzcan costos y ayuden a superar las barreras tradicionales de acceso a la vivienda. Las viviendas modulares ofrecen una construcción más rápida y, en muchos casos, más económica que la tradicional, aspectos que el sistema crediticio debe reflejar para fomentar su adopción masiva.
La estrategia del banco responde a la necesidad de ofrecer productos que se ajusten al perfil de demanda actual, facilitando créditos más accesibles para quienes desean acceder a una vivienda por medio de estas modalidades de construcción. Así, se abre un escenario de mayor competitividad e inclusión financiera en el sector inmobiliario.
Este cambio también puede tener un impacto positivo en la cadena productiva de las viviendas modulares, impulsando a las empresas que forman parte de este circuito nacional a ampliar su actividad, dinamizando la economía vinculada al sector.
