El crecimiento vertiginoso del comercio electrónico en Argentina está provocando una revolución en la logística que va mucho más allá del transporte tradicional. Durante 2026 quedó claro que la logística dejó de ser considerada solo una etapa posterior a la venta para convertirse en un elemento central de la propuesta comercial, equiparable al precio y la disponibilidad del producto.
El consumidor actual evalúa la experiencia de compra online no solo por el costo del producto sino también por cuándo recibe el pedido, el costo del envío, la posibilidad de seguimiento en tiempo real y la facilidad para devolver productos. La fidelidad del cliente puede depender tanto de la entrega como del precio ofrecido.
La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) informó que en 2025 el sector facturó más de $34 billones, un 55% más que el año anterior, y procesó 253 millones de órdenes. El 37% de esas entregas se realizó en menos de 24 horas, un aumento respecto al 30% registrado tres años atrás. Eventualmente, campañas como el Hot Sale evidencian los desafíos logísticos, con más de 6 millones de órdenes generadas en tres días y facturación récord, que obligan a redoblar esfuerzos en cobertura, seguimiento y gestión de devoluciones.
Inversiones masivas en tecnología y automatización
Para sostener estos niveles, las empresas están haciendo fuertes inversiones que incluyen desde la expansión de flotas hasta la incorporación de software avanzado. Según una encuesta de ARLOG, ocho de cada diez compañías logísticas planean destinar recursos en 2026 para automatizar procesos mediante tecnología, dejando en segundo plano aumentos significativos de personal.
La automatización abarca soluciones WMS (para la gestión de depósitos), TMS (para transporte), robots, vehículos autónomos e inteligencia artificial, integrados en plataformas que permiten operar en tiempo real con precisión y eficiencia. Este cambio de paradigma implica dejar de comprar máquinas aisladas para adquirir sistemas integrados capaces de optimizar el manejo y despacho del inventario.
En Argentina, Mercado Libre ejemplifica esta tendencia con una inversión prevista para 2026 de u$s3.400 millones para ampliar su infraestructura logística, agregar nuevos centros y dotar de tecnología innovadora a su ecosistema. Además, anunció un mega centro en Córdoba de 60.000 m2 y u$s91 millones inversiones para abastecer regiones clave del país.
Modelos “uberizados” para la última milla
Simultáneamente, la distribución urbana está experimentando un cambio paradigmático con la emergencia de modelos flexibles que combinan flotas propias y operarios tercerizados. Plataformas digitales como Uber, Rappi y PedidosYa permiten disponer de repartidores independientes y ajustar la capacidad en función del volumen de pedidos, replicando la lógica de la economía colaborativa.
La gerencia logística ya no maneja solo camiones y utilitarios propios, sino que debe coordinar un ecosistema variable de depósitos, operadores y repartidores mediante algoritmos que asignan pedidos, optimizan rutas en tiempo real y minimizan costos operativos. La inteligencia artificial y las plataformas de asignación se han convertido en el núcleo de esta adaptación. Según datos de QuadMinds, la aplicación de estas herramientas puede reducir hasta un 22% los costos de transporte y un 50% los tiempos muertos.
“La logística dejó de ser un problema de transporte para convertirse en un problema de inteligencia operacional. La planificación manual ya no alcanza cuando una operación debe adaptarse en segundos a cancelaciones, nuevos pedidos, congestiones o cambios de disponibilidad de conductores. La tecnología pasó a ser el verdadero cerebro de la operación.”
Guillermo Castelli
Esta transformación no se limita a la última milla. Para que una entrega sea eficiente es indispensable que el stock esté correctamente asignado, el pedido bien preparado y despachado desde el depósito óptimo. La integración tecnológica desde el depósito hasta la puerta del cliente mejora la velocidad y la precisión, generando una experiencia de compra competitiva y rentable.
En definitiva, la logística en Argentina se posiciona como un factor estratégico de la experiencia ecommerce, donde las inversiones en automatización, tecnología y plataformas integradas redefinen la cadena de valor. Como señala Sergio Brehm, gerente de Celsur, una operación logística optimizada no solo fortalece la competitividad sino que también permite reducir costos y maximizar recursos sin necesidad de grandes inversiones, sino a partir de la mejora continua de procesos.
