El mantenimiento de mascotas, sobre todo perros y gatos, se consolidó como un gasto fijo para miles de hogares argentinos, imponiendo desafíos para la gestión económica cotidiana y el liderazgo responsable sobre las finanzas personales.
Los relevamientos al 2026 estiman que el gasto básico mensual para mantener una mascota ronda entre $70.000 y $80.000. Este monto incluye principalmente alimentación y cuidados habituales, pero no contempla gastos extraordinarios asociados a situaciones médicas complejas, que pueden elevar la cuenta considerablemente.
Costos variables que requieren planificación y liderazgo
El tamaño del animal influye directamente en los costos. Perros grandes demandan mayores cantidades de alimento y dosis más altas de medicamentos, mientras que los gatos requieren arena sanitaria que se renueva constantemente. Además se suman gastos en higiene, paseos y peluquería, según el tipo de mascota y la disponibilidad del dueño para encargarse personalmente.
Los rubros que mayor peso tienen en el presupuesto son la alimentación y la atención veterinaria. Allí, la planificación juega un rol estratégico para evitar imprevistos que puedan comprometer las finanzas personales. Una consulta veterinaria básica puede costar entre $30.000 y $150.000, pero en casos de urgencias o estudios especializados, los gastos pueden ser aún mayores.
Gastos imprevistos y el rol de las prepagas para mascotas
El salto más significativo en el presupuesto se registra cuando se requiere atención médica compleja, con cirugías o internaciones que superan los $300.000. Operaciones ortopédicas o hospitalizaciones en clínicas de alta complejidad pueden escalar a cifras millonarias, un riesgo que los líderes personales deben gestionar anticipando fondos o contratos de cobertura.
Frente a estos costos, el mercado de prepagas para mascotas comenzó a tomar fuerza en 2026. Algunos planes ofrecen cuotas mensuales que parten de $40.000 e incluyen desde consultas preventivas hasta emergencias, estudios y descuentos en tratamientos. De todos modos, es fundamental analizar los términos y condiciones, como períodos de carencia o topes de reintegro, para tomar decisiones informadas.
“La atención de las mascotas requiere planificación y contempla distintas necesidades a lo largo del tiempo.”
Ámbito
En definitiva, los líderes que manejan la economía personal y familiar deben considerar que tener una mascota implica un compromiso financiero sostenido y variable, que demanda conocimiento, previsión y una gestión cuidadosa para mantener el equilibrio presupuestario sin descuidar el bienestar de sus animales de compañía.
