Energía en niveles récord: el desafío de las industrias ante la volatilidad y costos imprevisibles

agosto 18, 2026
Por
2 min de lectura

El costo de la energía para los Grandes Usuarios industriales en Argentina alcanzó niveles récord durante el invierno de 2026, con un promedio cercano a 166 USD/MWh entre mayo y julio, casi un 85% más que en el mismo período de 2025, cuando se ubicó en unos 90 USD/MWh. Este salto representa un desafío central para las empresas que deben afrontar una volatilidad elevada que afecta la planificación financiera y operativa.

El componente de energía spot exhibió un incremento aún más pronunciado, con un alza superior al 90%, pasando de 74 USD/MWh en 2025 a 142 USD/MWh en el último trimestre. En julio, el precio monómico totalizó 168,7 USD/MWh, un 75% más en comparación con el mismo mes del año anterior.

Factores detrás del aumento y su impacto en la industria

Este aumento no se explica por una sola causa, sino por una combinación de cambios regulatorios, condiciones menos favorables en la generación y un contexto internacional adverso. Desde noviembre de 2025, la Resolución 400/2025 de la Secretaría de Energía modificó la formación de precios y asignación de costos en el Mercado Eléctrico Mayorista, ampliando la exposición de los usuarios a las fluctuaciones del mercado y promoviendo la contratación bilateral como herramienta para manejar riesgos.

Además, un invierno con mayor demanda obligó a incrementar la generación térmica en un 9%, mientras que la producción hidráulica cayó un 25,7% anual, elevando la necesidad de importaciones eléctricas en un 11%. El impacto internacional se hizo sentir a través del encarecimiento del gas natural licuado importado, que elevó el costo variable de la generación térmica a 128,4 USD/MWh en junio, desde 88,2 USD/MWh un año antes.

Este contexto plantea para una empresa electrointensiva un problema crítico: la volatilidad energética no solo incrementa directamente sus costos, sino que complica la elaboración de presupuestos, fijación de precios y planificación productiva.

La gestión de la volatilidad: estrategias contractuales y alternativas

Frente a este escenario, la cuestión que enfrentan las empresas no es cuándo será el próximo pico, sino cuánto riesgo quieren dejar expuesto al mercado spot y cuánto prefieren convertir en un costo previsible mediante contratos. La normativa vigente permite a los Grandes Usuarios definir el nivel de cobertura, plazo y condiciones económicas a través de contratos de energía y potencia, constituyendo una herramienta para mejorar la previsibilidad.

“Una industria necesita certeza sobre sus costos para poder planificar y tomar mejores decisiones. La energía puede ser una fuente importante de volatilidad, pero esa exposición se puede administrar. Una estrategia de contratación adecuada permite transformar esa incertidumbre en costos previsibles, para que las industrias puedan concentrarse en lo más importante: su negocio.”

Ignacio Albónico, director de Alpes Energy

El alcance de estas medidas también incluye a los Grandes Usuarios de Distribuidora (GUDI), quienes a pesar de ser facturados por las distribuidoras zonales experimentan de forma indirecta las mismas fluctuaciones por medio del Cargo Estabilizado GUDI, que traslada los cambios del costo mayorista. Desde febrero de 2024, un número creciente de GUDI ha optado por ingresar directamente al Mercado Eléctrico Mayorista para mejorar su competitividad y controlar mejor sus costos.

Actualmente, la regulación ofrece múltiples alternativas: continuar bajo el esquema de la distribuidora, contratar energía y potencia a través de ésta, o administrar directamente el abastecimiento en el mercado mayorista. Esta flexibilidad permite a cada empresa adaptar su estrategia según su perfil de consumo, horizonte de planificación y apetito por el riesgo.

El invierno de 2026 mostró que el costo eléctrico puede ser una fuente considerable de volatilidad, impidiendo que las empresas dependan exclusivamente del mercado spot sin cobertura. La oportunidad entonces radica en evaluar alternativas contractuales que combinen precio, cobertura y previsibilidad, transformando un gasto operativo en una decisión estratégica de gestión empresarial, fundamental para maximizar la eficiencia y preservar márgenes en un contexto económico complejo.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Lo último de Blog