Claudia Kalinec, directora de Grupo Pelco y presidenta de la Cámara Argentina de Tratadores y Transportistas de Residuos Industriales y Especiales (CATRIES), afirmó que la gestión de residuos industriales debe tener un lugar central en la agenda ambiental del país. En diálogo con Ámbito, destacó que más del 90% de estos residuos que deberían ser tratados permanecen fuera del circuito formal, lo que representa un desafío tanto ambiental como de oportunidades de negocio.
Grupo Pelco, con cerca de 250 empleados distribuidos en tres sedes, logró un crecimiento del 41% en términos reales durante 2026, a pesar de un escenario económico complejo y de que el volumen industrial aún no recuperó niveles previos a la pandemia. La empresa está enfocada en ampliar la recuperación de materiales y la generación de energía a partir de los residuos tratados.
Inversiones en energías renovables y recuperación de materiales
Un proyecto clave de Grupo Pelco es la instalación de un parque fotovoltaico de u$s3 millones ubicado sobre una celda cerrada de su relleno sanitario en Puerto General San Martín. Esta iniciativa busca abastecer la energía propia y volcar el excedente a la red eléctrica. La primera etapa se inauguraría antes de fin de año, con la segunda prevista para el primer semestre de 2027.
Además, la empresa avanza en tecnologías para generar energía aprovechando el calor que liberan los procesos de incineración de residuos peligrosos, transformando un pasivo ambiental en un recurso energético. Sobre esta línea, Kalinec explicó que solo cerca del 30% de ciertos residuos peligrosos, como los barros de fondo de tanque de la industria petrolera o plásticos de la industria farmacéutica, pueden aprovecharse como combustible derivado de residuos (CDR), mientras que el resto se destruye o estabiliza.
Desafíos para formalizar el sector y ampliar el impacto
Kalinec enfatizó que si se incorporara un mayor volumen de residuos industriales al circuito formal, la capacidad instalada debería triplicarse. Esto requiere de una mayor fiscalización y control por parte del Estado, condiciones aún deficientes que fomentan la informalidad y limitan la eficiencia en el uso de recursos por parte de las industrias generadoras.
La empresaria alertó sobre los riesgos del «greenwashing» en el sector privado, señalando que algunas industrias utilizan discursos de sustentabilidad pero no cumplen con la gestión formal de sus residuos, por lo que la fiscalización es fundamental para mejorar las prácticas.
“Para nuestro sector, el mayor desafío por parte del Estado es la falta de control y fiscalización sobre las industrias que generan residuos. Cuando hay escenarios de crisis económica, lamentablemente uno de los primeros costos que se intenta recortar es el de la gestión de residuos.”
Claudia Kalinec
Kalinec destacó además la falta de una estadística oficial consolidada que permita conocer con precisión la cantidad de residuos generados y tratados en el país. El sector cuenta con información parcial, entre otros, de un estudio realizado por la Universidad Nacional de Rosario y la UBA, que indica que el 90% de residuos industriales y peligrosos no son tratados formalmente.
La ausencia de datos integrados dificulta las decisiones de inversión y también la fiscalización, ya que gran parte de los movimientos residuales ocurre dentro de las provincias y no queda registrado en los sistemas nacionales.
El crecimiento de sectores como la minería en Mendoza y la explotación de Vaca Muerta en Neuquén genera expectativas para el aumento de la demanda de gestión de residuos, ampliando el mercado formal y, en consecuencia, la generación de empleo. Actualmente, Pelco emplea de manera directa a unas 250 personas, además del empleo indirecto vinculado a transporte, ingeniería y asesoramiento.
Kalinec subrayó que el tratamiento de residuos es una actividad que no se puede reemplazar con trabajo remoto o fully automatizado, posicionándola como una fuente sólida de empleo en un contexto de transformaciones laborales impulsadas por la inteligencia artificial.
Consultada sobre la posición que debería ocupar la industria del tratamiento de residuos en la agenda ambiental, enfatizó que esta actividad debe ser vista como parte de la solución para la contaminación, no como un problema. Defendió el tratamiento formal como una mejor alternativa frente a la no gestión, al mismo tiempo que llamó a implementar políticas para reducir la generación total de residuos.
“Muchas veces, cuando se habla de ambiente, se piensa solamente en bosques protegidos o fauna, pero existe una parte dura que es la de los residuos, que tiene muchísimo potencial y debería ser considerada desde una perspectiva industrial.”
Claudia Kalinec
Dentro de los planes a futuro de Grupo Pelco, Kalinec manifestó que el principal objetivo es ser reconocidos como una industria comprometida con la sustentabilidad y como un actor clave para la reducción de la contaminación, más allá de las metas comerciales de crecimiento o apertura de nuevas plantas.
