El US Open se consolida como el Grand Slam que más ingresos genera en el mundo del tenis, alcanzando una facturación de 559 millones de dólares en 2024. Este torneo destaca por su novedosa estrategia de marketing deportivo que combina la venta de entradas, derechos televisivos y una sólida cartera de patrocinadores.
Parte esencial del modelo de negocios del US Open es su plan de inversión en infraestructura con una remodelación del complejo que demandará 800 millones de dólares. De este monto, 250 millones estarán dirigidos a construir un centro de alto rendimiento para deportistas con cuatro plantas, y mejoras en el Arthur Ashe Stadium, el estadio de tenis más grande del mundo con capacidad para 23.000 personas, que además potenciará su oferta VIP.
Un espectáculo integral para los fans y aliados estratégicos
El torneo comienza oficialmente el 31 de agosto pero integra desde días previos una Fan Week que atrae a cientos de miles de asistentes y amplía su alcance experiencial. En 2025, se registró una asistencia total superior al millón de personas, incluyendo la semana previa, superando así récords históricos.
La venta de entradas representa un pilar fundamental dentro de los ingresos, con recaudaciones que alcanzaron los 208 millones de dólares en 2024. Los precios para la final masculina pueden variar desde 757 hasta 31.000 dólares, mientras que las entradas para la final femenina ofrecen una combinación que abarca también el dobles masculino, con ticketing entre 375 y 17.000 dólares.
La atención a la experiencia fan se plasma no solo en los partidos, sino también en actividades paralelas que incluyen conciertos y partidos de exhibición con leyendas como Roger Federer. Además, se destacan eventos destinados a las estrellas emergentes del tenis, reforzando el vínculo con las nuevas audiencias.
Derechos televisivos y patrocinios, las joyas del negocio
Otro componente esencial para la facturación es el negocio audiovisual. La USTA posee acuerdos con 30 emisoras para la retransmisión del torneo, con ESPN como el socio principal. La cadena estadounidense adquirió los derechos para el ciclo 2026-2037 por la suma récord de 2.100 millones de dólares, equivalente a 170 millones anuales, más del doble del ciclo previo.
En cuanto a los patrocinadores, la estructura es igual de robusta y estratégica. El US Open cuenta con 28 marcas patrocinantes, siendo JP Morgan el principal, con aportes anuales por 22 millones de dólares para el cuadro masculino. Entre las firmas más destacadas figuran Emirates, Chase, American Express y Rolex, esta última parte de los cuatro Grand Slams. La teleco AT&T es la incorporación más reciente al grupo de sponsors.
American Express, por ejemplo, eleva la propuesta mediante activaciones que incluyen experiencias digitales e interactivas, y acceso a zonas lounge exclusivas, potenciando la relación entre los clientes y el evento.
Este modelo integrado de marketing deportivo, que combina infraestructura de primer nivel, activaciones para fanáticos, derechos televisivos premium y una cartera de patrocinadores diversificada, posiciona al US Open como una referencia mundial en el negocio del tenis y un caso ejemplar de cómo sostener el crecimiento económico en eventos deportivos internacionales.
