La importancia de la marca personal ya no es una estrategia reservada para emprendedores o influencers. Hoy también forma parte de la comunicación de las compañías más importantes del mundo.
Un ejemplo reciente lo protagonizaron McDonald’s y Burger King. El CEO de McDonald’s, Chris Kempczinski, publicó un video probando la nueva hamburguesa Big Arch. Lo que buscaba ser una demostración de confianza en el producto terminó viralizándose porque muchos usuarios percibieron el video como demasiado guionado y poco espontáneo.
Posteo de Chris Kempczinski (CEO de McDonald’s):
Lejos de ignorar la conversación, Burger King aprovechó el momento y respondió con un video protagonizado por Tom Curtis, presidente de Burger King en Estados Unidos y Canadá, disfrutando de un Whopper con un tono mucho más relajado y natural. La comparación entre ambos contenidos abrió un debate sobre la autenticidad de los líderes en redes sociales y volvió a poner a la marca personal en el centro de la escena.
Como señaló Forbes al analizar el caso, ya no alcanza con que una empresa diga que su producto es bueno: las personas esperan que quienes la lideran también den la cara, transmitan confianza y comuniquen desde un lugar genuino. La exposición del CEO dejó de ser un riesgo para convertirse en una herramienta estratégica de branding.
Para los emprendedores, el aprendizaje es inmediato. Si el CEO de una multinacional necesita mostrarse, hablar frente a cámara y demostrar que cree en su propio producto, con más razón debería hacerlo quien está construyendo una marca desde cero. Hoy las personas conectan primero con las personas; después, con las empresas.
