El aumento del salario pretendido redefine el desafío del employer branding en Argentina

agosto 28, 2026
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En julio de 2026, el salario pretendido promedio para un nuevo trabajo en Argentina alcanzó los $1.925.787, superando la inflación mensual que fue de 2,1%, según el reciente reporte de Bumeran Index. Este fenómeno refleja un movimiento significativo en las expectativas salariales, especialmente en puestos de menor seniority, con un impacto directo en el employer branding y la percepción interna de las empresas respecto a su propuesta de valor para atraer talento.

El estudio mensual de Bumeran destaca que el aumento intermensual del salario promedio fue del 2,55%, mientras que en los últimos 12 meses fue del 14,5%, cifra considerablemente inferior a la inflación anual del 33,8%. Esto se traduce en un mercado laboral donde las expectativas por parte de los postulantes de nuevos empleos buscan recuperar poder adquisitivo, un dato clave para las áreas de recursos humanos y marketing, que deben alinear sus estrategias para conservar y captar talento en un contexto volátil.

Disminución de la dispersión salarial, pero mayor brecha de género

Una novedad del informe es la incorporación de una nueva métrica que mide la brecha entre los salarios pretendidos más altos y más bajos. En julio, la dispersión salarial se acortó a 372,86%, una reducción notable respecto de años previos, cuando superaba el 630%. Esta tendencia, que indica una menor desigualdad en las expectativas salariales, responde en parte a la estabilización de la inflación y a una mayor valorización de las remuneraciones en puestos junior.

Sin embargo, la brecha salarial de género aumentó un 9,33%, ampliando la diferencia entre hombres y mujeres en sus pretensiones económicas. El salario pretendido promedio para hombres fue de $1.983.332, mientras que para mujeres fue de $1.814.083. Esta diferencia se expresa en todos los niveles jerárquicos y presenta un desafío urgente para las políticas internas de equidad y de employer branding.

Asimismo, la desigualdad salarial según el seniority mantiene particularidades importantes: en puestos junior la brecha es del 4,47%, en roles senior y semi senior asciende a 9,85%, y alcanza 12,14% para jefaturas y supervisores.

Impacto en la estrategia de atracción y retención de talento

El informe revela que los mayores incrementos en la pretensión salarial se registraron en roles de menor seniority, con un aumento del 4,26% mensual en posiciones junior, en comparación con un 0,93% en puestos de jefatura. Esto refleja la presión por lograr mejores ingresos en el segmento que tradicionalmente percibe menores sueldos, lo que obliga a las compañías a reevaluar sus estrategias de compensación y beneficios para mantener su competitividad interna y externa.

Para el marketing interno y las áreas de talento, estos datos son determinantes para diseñar comunicaciones y propuestas que reflejen no solo un paquete salarial competitivo, sino también una narrativa coherente que potencie la marca empleadora frente a un candidato cada vez más informado y exigente.

“Conocer las expectativas salariales del mercado permite a las personas tener una referencia al momento de evaluar una oportunidad. Este fenómeno puede ser resultado de una mayor revalorización de las pretensiones en las posiciones junior y un comportamiento más moderado en las pretensiones de las jefaturas.”

Federico Barni, CEO de Bumeran.com.ar

Finalmente, el mantenimiento de diferencias importantes en la brecha de género invitaba a reforzar los programas de inclusión y equidad salarial, elementos que también inciden en la construcción del employer branding. En este sentido, la evolución salarial es un indicador clave para las compañías que buscan sintonizar con las nuevas demandas de sus colaboradores y potenciar su imagen corporativa para atraer y retener talento en un mercado dinámico y competitivo.

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