Bob Mackie, el diseñador referente que plasmó su legado entre el espectáculo y los negocios

septiembre 17, 2026
2 min de lectura

Bob Mackie, reconocido mundialmente como el “Rey de los Lentejuelas”, falleció el 14 de septiembre de 2026 a los 87 años dejando un legado emblemático en la moda y el espectáculo. Durante décadas, fue el diseñador de cabecera para figuras como Cher y Carol Burnett, además de haber participado en producciones televisivas, cinematográficas y teatrales que marcaron una época.

Sus creaciones no solo vistieron a grandes estrellas, sino que también definieron una estética que permaneció vigente en la cultura popular. Conocido por estampados con plumas, transparencias y bordados extravagantes, Mackie ayudó a moldear la imagen pública de artistas emblemáticos del entretenimiento estadounidense.

De los bocetos a la televisión y las grandes estrellas

Mackie inició su carrera luego de estudiar en el Chouinard Art Institute y trabajar en Paramount como dibujante de vestuario. Uno de sus primeros grandes hitos fue el boceto para el vestido de cristales que Marilyn Monroe lució en 1962 para cantar «Happy Birthday» a John F. Kennedy. Su salto a la televisión se consolidó cuando fue contratado en 1967 para The Carol Burnett Show, durante el que diseñó vestuarios memorables, como el icónico vestido verde convertido en parodia de la cortina de ventana que Burnett usó en el programa.

La relación creativa con Cher fue aún más longeva y emblemática. Comenzaron juntos en «The Sonny & Cher Comedy Hour» y continuaron colaborando por más de medio siglo. Mackie la vistió para eventos trascendentales, como los premios Oscar de 1986 e incluso cuando Cher ganó el galardón a Mejor Actriz por «Hechizo de luna» en 1988. Su clientela también incluyó a Diana Ross, Tina Turner, Liza Minnelli, Bette Midler, Whitney Houston y otros grandes nombres del espectáculo.

Reconocimientos, expansión y desafíos comerciales

En el terreno de los premios, Mackie acumuló 32 nominaciones a los Emmy y ganó nueve veces, con creaciones para producciones y conciertos clave. Además, obtuvo tres nominaciones al Oscar por diseño de vestuario en películas protagonizadas por Diana Ross, Barbra Streisand y Steve Martin. En 2002, fue el primer diseñador de vestuario en ingresar al Salón de la Fama de la Academia de Televisión. Su trabajo para el musical «The Cher Show» fue galardonado con un Tony en 2019.

Comercialmente, construyó un imperio multiproducto. En 1982 lanzó Bob Mackie Originals, línea prêt-à-porter, y ese mismo año inició una colaboración con Mattel para crear la primera Barbie Bob Mackie, que se transformó en objeto de colección. Durante los ’80 y ’90 extendió su marca a fragancias, accesorios, prendas de punto y más.

Sin embargo, su negocio de ropa sintió el impacto de la recesión a principios de la década del ’90, provocando dificultades financieras y cierres temporales de oficinas. La recuperación llegó con el regreso al diseño de vestuario y la venta de colecciones populares en QVC, que ampliaron su alcance al público masivo.

A pesar de esta diversificación, Mackie se definió siempre como un creador interesado en generar imágenes para artistas sin seguir únicamente las tendencias de moda.

Su patrimonio neto al momento de fallecer se estimaba en 5 millones de dólares. Esta cifra refleja también los vaivenes por los que pasó su negocio, especialmente en la década del 90. Inversiones inmobiliarias, como la compra y venta de propiedades en Los Ángeles y Palm Springs, formaron parte de su estrategia financiera.

Bob Mackie continuó activo hasta sus últimos años, con trabajo en producciones, exposiciones y el mantenimiento de su marca, que perdura como un símbolo de la intersección entre moda, espectáculo y negocio.

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