“Hay que fogonear al emprendedor”: Guillermo Poch explica por qué pagar impuestos es necesario

septiembre 10, 2025
Por
3 min de lectura

El tributarista y especialista financiero Guillermo Poch advierte que no existe sociedad sin impuestos, pero reclama simplificación y reglas aplicables en la práctica. Propone alivios concretos para los dos primeros años de actividad y una relación “pro contribuyente” que incentive la formalidad.

En Emprendedores Argentinos, Guillermo Poch —contador público (UBA), máster en finanzas y derecho tributario, docente, miembro de la AAEF y de la IFA, y divulgador activo en medios y redes— bajó a tierra un tema que suele paralizar a quien está por abrir su empresa: los impuestos. Su diagnóstico es doble. Por un lado, la obviedad que suele olvidarse: “no existe sociedad sin impuestos”. Por otro, la traba local: un andamiaje normativo “parche sobre parche” que vuelve caro y complejo el arranque, empuja a la informalidad y drena caja cuando más se necesita capital de trabajo.

“Los impuestos no son todos malos. Vienen a ayudar a la gente. El problema es cuando pagás y no ves cómo vuelve en servicios”, planteó.

El inicio: planificar, anticipar, medir

Poch enumeró los tres errores más frecuentes al emprender en Argentina:

  1. No ordenar desde el día cero. Falta de planificación fiscal y societaria.
  2. No anticipar la carga impositiva real. La presión no es solo la alícuota legal, sino los regímenes de recaudación que generan saldos a favor y quitan oxígeno financiero.
  3. Gestionar a ciegas. Carencia de información de gestión para decidir (cash flow, impuestos adelantados, márgenes por canal).

Un caso típico es el del e-commerce/marketplaces: si el contribuyente no informa correctamente sus jurisdicciones o su estatus, sufre retenciones y percepciones más altas, y termina “pagando por adelantado” —en un contexto inflacionario— cifras que deterioran la rentabilidad.

“Hoy no existe un emprendimiento que empiece y no tenga muchos saldos a favor. Te quitan capacidad financiera”, dijo.
“Si te dedicás solo a pagar impuestos sin mirar la declaración, en un momento trabajás para el Estado.”

Propuesta concreta: dos años sin recaudaciones anticipadas

Para cortar el círculo vicioso del arranque, Poch propuso una medida simple: no aplicar regímenes de recaudación durante los primeros dos años de una empresa. “Es un salvavidas para sobrevivir y generar empleo. Si vas a jugar un partido, no podés estar donando sangre”, graficó.

También pidió una normativa cumplible y un cambio cultural en la administración: “Si ponés reglas de imposible cumplimiento, no tiene sentido ni discutirlas. Hay que hacer borrón y cuenta nueva, simplificar y alinear el sistema a la realidad productiva”.

¿Somos “más evasores”? Mitos, base y cúspide

El especialista desarmó el mantra de la “idiosincrasia evasora” con un matiz: la recaudación se concentra en las 1.000 empresas más grandes, mientras que la informalidad pega sobre todo en la base de la pirámide. El problema no se resuelve endureciendo indiscriminadamente, sino diseñando incentivos a la formalidad y un trato más inteligente del fisco, “como hace Uruguay, con una relación proinscripción y menos presunción de fraude”.

Transparencia de precios y carga real

Poch celebró la transparencia fiscal en etiquetas y tickets —precio con y sin impuestos— porque “el consumidor ve el impacto”. Y dimensionó la presión sobre los bolsillos: “Una familia tipo trabaja cerca de la mitad del año para pagar impuestos”, afirmó. En sectores como el textil, recordó, la incidencia puede superar el 50% del precio final. El punto no es “eliminar impuestos”, sino racionalizarlos y evitar que Ingresos Brutos y sus regímenes asociados arrasen con la rentabilidad.

Trabajo, monotributo y nuevas formas de vínculo

Otro dato de época: crece el monotributo y caen los empleos formales tradicionales; muchos jóvenes exportan servicios o combinan pluriempleos. Para Poch, el marco laboral e impositivo quedó “añejo” frente a esa realidad. “Si la gente ya trabaja así, el Estado debe ofrecer un carril sencillo para que ‘entre pagar y no pagar, convenga pagar’”.

Empresa siempre lista para inversores

¿Para qué sirve “tener todo en regla” cuando la devolución estatal es percibida como baja? Además de evitar contingencias, eleva el valor de la empresa: “Siempre le digo a los empresarios que la compañía tiene que estar lista para ser vendida. Si viene un inversor y ve grises, no entra. Orden es valor”, sintetizó.

Laffer en castellano: más presión no es más recaudación

Con una referencia a la conocida curva de Laffer, Poch recordó que hay un punto a partir del cual subir alícuotas reduce la base porque empuja a la informalidad. “Ya está todo escrito en materia tributaria; necesitamos aplicar lo que funciona y dejar de pasarnos de rosca”, dijo.

Guía express para quien abre un e-commerce

  • Elegí la figura adecuada (persona humana, SRL/SA) con asesoría profesional.
  • Informá tus jurisdicciones al marketplace para bajar retenciones.
  • Monitoreá saldos a favor y pedí exclusiones/atenuaciones cuando correspondan.
  • Medí por canal (comisiones, impuestos, logística) antes de fijar precios.
  • Documentá todo: “orden es valor” para crédito, alianzas o inversión.

Al cierre, Poch dejó su consigna: “Hay que fogonear al emprendedor”. No se trata de negar los impuestos, sino de hacerlos compatibles con nacer y crecer. Un sistema que acompañe los primeros pasos —y no que los castigue— puede convertir más ideas en empleo y más sueños en empresas sostenibles.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Lo último de Blog

No te lo pierdas