El ex vicepresidente de Recursos Humanos de Coca-Cola en Latinoamérica, Alejandro Melamed, habló en el streaming Emprendedores Argentinos sobre liderazgo, cultura organizacional e inteligencia artificial. Con frases contundentes, advirtió que muchas empresas siguen operando bajo un modelo de control obsoleto y aseguró: “Lo humano será el verdadero lujo en el futuro”.
En tiempos donde la inteligencia artificial ocupa titulares y las corporaciones debaten el regreso a la presencialidad, Alejandro Melamed ofrece una mirada lúcida y desafiante. Contador público, doctor en Ciencias Económicas y con una extensa trayectoria en compañías multinacionales, fue vicepresidente de Recursos Humanos de Coca-Cola y hoy dirige Humanize Consulting, asesorando a empresas en toda Iberoamérica. Su paso por el streaming Emprendedores Argentinos dejó una serie de definiciones que invitan a repensar el trabajo y el liderazgo en la era digital.
“Prefiero hablar de trayectoria y no de carrera. La trayectoria es una construcción permanente, donde la clave es la reinvención constante”, planteó al inicio. Ese concepto lo aplicó en su propia vida: tras casi dos décadas en Coca-Cola, decidió dejar lo que definió como “el mejor trabajo del mundo” para construir un camino propio. “No quería cumplir 50 años en la misma compañía. Me fui convencido de que nada te pertenece en las grandes organizaciones: te alquilan una oficina, un auto, un celular, pero todo eso es prestado”.

Uno de sus recuerdos más potentes lo marcó en una entrevista de salida a un empleado. “Me pidió quedarse con la tarjeta de Coca-Cola porque toda su familia y amigos lo conocían como ‘Juancito de Coca’. Ahí entendí que estábamos fallando: cuando alguien pierde el trabajo no puede perder también la identidad. La camiseta de la empresa no puede estar por encima de la propia”.
Melamed no esquiva los debates más actuales. Frente a la presión de algunas compañías para retornar a la oficina, fue categórico: “Los que requieren presencialidad lo hacen por un modelo mental de control. El trabajo remoto se sostiene en la confianza. Si vas a la oficina solo a responder mails, no tiene sentido”. A la vez, advirtió sobre los riesgos de la automatización en procesos de selección: relató casos donde candidatos fueron reemplazados por inteligencias artificiales en entrevistas, e incluso otros donde softwares descartaron postulantes por fallas en la conexión de internet. “Estamos en la era de la inteligencia aumentada: lo humano más lo artificial. Pero ojo, la IA no tiene empatía, sentido crítico ni conciencia”.
Lejos de los diagnósticos pesimistas, trajo un dato alentador: según el último informe del Foro Económico Mundial, se crearán más puestos de trabajo de los que se destruirán en los próximos años. En ese marco, sostuvo que el verdadero diferencial estará en las capacidades humanas. “En el futuro lo humano va a ser el lujo. La atención personalizada, la empatía, el liderazgo auténtico, eso no lo reemplaza ningún algoritmo”.
Finalmente, dejó un mensaje directo para líderes y emprendedores: “La simplicidad y la autenticidad son la clave. No hay que creerse los cargos ni los títulos. Todo es transitorio, lo que queda es quién sos y cómo te reinventás”.
