En septiembre de 2026, las empleadas domésticas en Argentina cobrarán los sueldos correspondientes a agosto con un aumento del 1,9% respecto de la escala salarial del mes anterior, más un bono no remunerativo que se abonará por única vez según las horas semanales trabajadas. Este ajuste se definió en la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCA) y representa un desafío para las políticas de management y liderazgo en la gestión de recursos humanos de este sector.
Para quienes prestan servicios cuatro horas semanales, el salario varía entre $15.658,52 y $20.198,32 por semana, dependiendo de la categoría y modalidad (con o sin retiro). A esto se suma un bono por única vez de $8.000 asignado en la paritaria, que se irá incorporando paulatinamente a los salarios básicos en los meses subsiguientes. Este esquema había sido confirmado por la Unión de Personal Auxiliar de Casas Particulares (UPACP), que representa a la mayoría de las trabajadoras domésticas del país.
Escala salarial y modalidad de pago
La Ley 26.844 establece que las empleadas domésticas que trabajan menos de 24 horas semanales se rigen por el pago por horas trabajadas, y perciben el salario al término de cada jornada o semana convenida con el empleador. Las cifras oficiales para septiembre 2026 indican que las supervisoras con retiro cobrarán $4.645,32 por hora y $18.581,28 por semana, mientras que el personal para tareas generales sin retiro percibirá $4.306,71 por hora y $17.226,84 por semana. Otras categorías, como personal para tareas específicas, caseros y asistentes para cuidado de personas, tienen asignaciones similares según su modalidad.
Estas cifras ya incorporan el porcentaje correspondiente de la suma no remunerativa de agosto y el aumento mensual acordado. Además, la CNTCA estableció que desde agosto hasta diciembre de 2026 los incrementos serán inferiores al 2%, con un promedio decreciente desde 1,9% en agosto hasta 1,6% en diciembre.
Implicancias para la gestión y liderazgo laboral
El aumento salarial, aunque representa una recomposición para las empleadas domésticas, no alcanza a compensar completamente la inflación acumulada, que según el INDEC fue del 2,1% en julio 2026. Esta situación plantea un importante escenario para los equipos de management y líderes en recursos humanos involucrados en la gestión del personal de casas particulares, quienes deben equilibrar las capacidades financieras con la motivación y el bienestar laboral de sus equipos.
Por otro lado, se observa que muchos empleadores abonan salarios por encima del mínimo legal y consignan estos importes como "a cuenta de futuros aumentos", además de cubrir viáticos para las trabajadoras con retiro. Esta práctica puede ayudar a preservar el poder adquisitivo frente a la inflación y a mantener la retención de talento en un sector que requiere atención constante en la gestión humana.
“Las sumas no remunerativas irán incorporándose a los básicos paulatinamente en los meses subsiguientes.”
UPACP
En definitiva, los ajustes salariales y el pago del bono reflejan una política salarial escalonada, que exige a los responsables de management y liderazgo mantener estrategias ágiles para asegurar la satisfacción y el compromiso del personal doméstico, así como la adecuada administración de recursos en un contexto de inflación persistente y necesidad de estabilidad laboral.
