La Asociación Bancaria, conducida por Sergio Palazzo, oficializó un aumento salarial del 2,1% que regirá a partir de septiembre de 2026. Este incremento responde a la cláusula de actualización automática establecida en la última negociación colectiva, que vincula los salarios del sector con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC.
Este mecanismo de ajuste mensual busca preservar el poder adquisitivo de los trabajadores bancarios frente a la inflación, permitiendo que el sector financiero sea uno de los pocos que ajusta sus salarios en tiempo real con base en la evolución de los precios en Argentina.
Los nuevos valores salariales mínimos para empleados bancarios
Con este aumento, el salario básico inicial para un empleado recién ingresado al sector se eleva de $2.412.128,22 a $2.462.782,91. A este valor se suma, según el convenio colectivo, el concepto de participación en las ganancias (ROE), que para el escalón más bajo significa un ingreso adicional de $71.191,37.
En conjunto, el salario mínimo garantizado para un empleado bancario en octubre de 2026 alcanza $2.533.974,28, un piso que impacta además en otros adicionales por títulos, antigüedad o fallas de caja.
Estos ajustes demuestran un compromiso por parte del sector y el sindicato para mantener la retribución alineada con la inflación y asegurar la estabilidad económica de sus trabajadores.
Bono por el Día del Bancario y futuras negociaciones
Además, el acuerdo homologado actualizó el histórico bono por el Día del Bancario, que se celebra el 6 de noviembre. Tras la suba aplicada, el monto mínimo a percibir se fijó en $2.195.485,78. Este bono será revisado y actualizado dos veces más, en función de los indicadores de inflación correspondientes a septiembre y octubre.
A finales de septiembre, la Asociación Bancaria y los empleadores volverán a dialogar para evaluar si se mantiene este sistema de ajuste automático o si se acuerda una recomposición extraordinaria para el último tramo del año.
“El mecanismo de ajuste permanente busca blindar el poder adquisitivo de los trabajadores del sector frente a las fluctuaciones del costo de vida.”
Sergio Palazzo
Este esquema de actualización salarial ratifica el esfuerzo por garantizar a los empleados del sector financiero un salario real que no pierda terreno ante la inflación, un desafío constante en la economía argentina.
